Strategic Litigation and Dispute Resolution
El patrimonio no se hereda: se diseña.
Lo que tomó una vida construir no debería depender de una sola decisión.
La mayoría de los patrimonios que revisamos comparten el mismo defecto de origen: crecieron por acumulación, no por diseño. La gran mayoría está en México, en pesos, y buena parte está dentro de la empresa que lo generó. Funciona hasta que deja de funcionar —una contingencia fiscal, un divorcio, una sucesión no prevista, un ciclo económico— y entonces no hay estructura que absorba el golpe.
No vendemos productos financieros ni cobramos comisión por operación. Diseñamos la arquitectura, la sustentamos técnicamente y coordinamos su ejecución con especialistas con licencia en cada jurisdicción.
QUÉ HACEMOS
Nueve frentes de un mismo patrimonio
1
Arquitectura patrimonial
Separar lo que produce de lo que se conserva. Diseño de la estructura de tenencia (v.gr. holding, vehículos patrimoniales, fideicomisos), revisión del régimen matrimonial y sus capitulaciones, y aislamiento del patrimonio familiar frente a las contingencias del negocio.
2
Del capital de la empresa al patrimonio de la familia
En la mayoría de los casos el dinero no está en la persona: está en la empresa. Y cuando llega el momento de comprar un departamento en el extranjero o abrir una cuenta, el dinero sale de la empresa por la vía más rápida —un préstamo al socio, un gasto que no le corresponde, una transferencia sin causa— y no por la vía correcta.
El daño es doble y siempre llega tarde. La empresa que generó la utilidad se queda sin el recurso, pierde la deducción y carga en su balance una cuenta por cobrar al accionista que nadie va a pagar; el día que necesite crédito o que un comprador la revise, ese renglón aparece. Y frente al SAT, ese movimiento no es un retiro: es un dividendo.
El resultado es un patrimonio en el extranjero que nace con un pasivo fiscal encima y sin historia que contar: el banco receptor pregunta de dónde viene el dinero, y no hay respuesta documentada.
Sacar dinero de la empresa no es el problema. Sacarlo sin ruta es lo que convierte una inversión en el extranjero en una contingencia en México
3
Diversificación internacional
Apertura de cuentas en el extranjero: preparación del expediente, sustento del origen de los recursos y coordinación con banqueros locales. Adquisición de inmuebles: elección de jurisdicción y de vehículo de tenencia, efectos fiscales tanto en México como en el país donde esté el activo, revisión legal de la operación y coordinación de cierre.
4
Cumplimiento transfronterizo
Obligaciones informativas en México, régimen de entidades extranjeras controladas e intercambio automático de información. Cuando existe vínculo con Estados Unidos —doble nacionalidad, residencia o green card—, las obligaciones que casi siempre aparecen tarde y caras: declaraciones informativas de sociedades y cuentas extranjeras, ingresos pasivos y el impuesto sucesorio estadounidense.
5
Selección y supervición de inversiones
La pregunta no es cuál es la mejor inversión. Es cuál es la mejor inversión para usted, y eso solo se responde contra su plan a largo plazo: en qué horizonte va a necesitar liquidez, quién va a heredar, dónde va a vivir su familia, cuándo piensa dejar la empresa. Una oportunidad excelente en el momento equivocado de una vida sigue siendo una mala decisión.
En inmuebles buscamos y seleccionamos.
Mercado, desarrollador y su historial, ubicación, contrato, vehículo de tenencia y efecto fiscal tanto en México como en el país donde esté el activo.
En inversiones financieras supervisamos.
No gestionamos su portafolio ni le recomendamos valores —eso corresponde a los asesores registrados—: evaluamos lo que le ponen enfrente y vigilamos a quien lo administra.
En ambos casos revisamos lo mismo antes de que usted firme: la estructura legal de la operación y quién responde si algo falla, la eficiencia fiscal del vehículo en México, cómo deberá declararse lo que reciba, los honorarios reales y las comisiones que no vienen a la vista, y si el riesgo corresponde al que usted autorizó.
Y después de que firma, que es donde casi todos dejan de acompañar: damos seguimiento a que las distribuciones y los retornos pactados lleguen en los términos y plazos del contrato, y a que cada uno se declare correctamente en el ejercicio que corresponde.
Ningún asesor financiero hará ese trabajo sobre sí mismo.
6
Blindaje y gestión de riesgos
Beneficiario controlador, Actividad Vulnerable y revisión de contrapartes bajo los artículos 69-B y 32-D del Código Fiscal de la Federación (cuando el caso lo amerita, con nuestro servicio Compliance Intelligence 360°). Y los riesgos que no son fiscales y casi nadie mide: concentración excesiva en un activo, un cliente o una moneda; exposición cambiaria; continuidad de la empresa si el fundador falta; y cobertura de seguros suficiente y bien estructurada, coordinando a su agente sin vender la póliza.
7
Sucesión y gobierno familiar
Testamento y su coherencia con la estructura corporativa, fideicomisos testamentarios, protocolo familiar, previsión de incapacidad mediante poderes, y un plan escrito de qué ocurre el día que el fundador falta. Y el gobierno que sostiene todo eso: consejo de familia, reglas de entrada y salida de accionistas, condiciones para que hijos y nietos se incorporen al negocio, y un mecanismo de resolución de conflictos entre hermanos accionistas acordado antes de que exista el conflicto.
La sucesión no se improvisa: se documenta mientras hay tiempo y salud para decidirla.
8
Salida y liquidez
Preparar la venta total o parcial de la empresa mucho antes de que exista un comprador: ordenar la información, cerrar contingencias, definir el vehículo que recibe el producto y anticipar el efecto fiscal de la operación. Vender sin haber ordenado es regalar el descuento que el comprador va a exigir.
9
Propósito, legado y siguiente generación
Preparar la venta total o parcial de la empresa mucho antes de que exista un comprador: ordenar la información, cerrar contingencias, definir el vehículo que recibe el producto y anticipar el efecto fiscal de la operación. Vender sin haber ordenado es regalar el descuento que el comprador va a exigir.
Un patrimonio que llega a manos no preparadas no se conserva: se consume.
EL LÍMITE
Lo que no hacemos
Somos deliberadamente claros en el límite. Ekko no administra carteras de valores, no toma decisiones de inversión por cuenta de sus clientes y no emite recomendaciones individualizadas sobre valores: esa actividad está reservada a los asesores en inversiones registrados ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y a los profesionales con licencia local en cada país de nuestra red.
Nuestro trabajo es la estrategia, la estructura, el sustento fiscal y legal, la supervisión y la coordinación. Quien ejecuta en el mercado es quien está habilitado para hacerlo; nosotros vigilamos que lo haga en sus términos y no en los suyos propios. Esa separación protege su patrimonio y protege la validez de la estructura.
LA RED
Años de descartar
Lo que usted recibe al operar fuera de México no es un directorio de contactos
Construir esta red tomó tiempo porque el filtro no es la reputación ni el tamaño de la firma. Cada aliado entró después de haber sido probado en operaciones reales de nuestros clientes, y sigue dentro mientras siga pasando la misma prueba. Un aliado que falla una vez sale.
LO QUE EXIGIMOS ANTES DE PRESENTARLE A ALGUIEN
Licencia vigente y verificada en su jurisdicción, no “experiencia” en ella
Historial real con clientes mexicanos y con las particularidades de nuestra legislación
Disposición a trabajar coordinado bajo una estrategia común, y no a vender su producto
Honorarios transparentes, sin comisiones ocultas ni retornos entre asesores
Estándares de cumplimiento que resistan la revisión de un banco y de la autoridad
Hoy esa red incluye asesores financieros con licencia local en sus países de origen, abogados y notarios en cada jurisdicción, contadores y preparadores fiscales locales, banqueros y ejecutivos de banca privada, y asesores inmobiliarios en los mercados donde operamos.
Llegar solo a cualquiera de ellos le tomaría años y varios errores costosos. Ese acceso —y la responsabilidad de haberlos elegido— es parte de lo que contrata.
ACOMPAÑAMIENTO
Un solo interlocutor, siempre el mismo
No tenemos paquetes. No hay una estructura estándar que sirva para dos familias distintas: no existen dos patrimonios con el mismo origen, la misma composición familiar ni el mismo plan de vida.
Un solo interlocutor para todo: el calendario de obligaciones fiscales y corporativas, el seguimiento de cada estructura viva y la coordinación de banqueros, abogados, contadores y notarios en cada país donde su patrimonio esté.
El socio que diagnostica su patrimonio es el mismo que lo acompaña tres años después.
No lo pasamos a un área ni a un ejecutivo de cuenta, y usted no vuelve a explicar su caso desde el principio. Esa continuidad no es una cortesía: es lo que permite que quien decide con usted recuerde por qué se decidió así la vez anterior.
A QUIÉN ACOMPAÑAMOS
Tres puntos de partida
SEPARAR
Al empresario con la empresa operando
Su patrimonio y su negocio son el mismo activo. El primer paso no es comprar fuera: es separar.
ORDENAR
A la familia con patrimonio ya internacional
Ya tiene cuentas o inmuebles afuera, pero sin arquitectura y con obligaciones informativas incompletas. Aquí el trabajo es ordenar y regularizar antes de crecer.
EMPEZAR BIEN
Al mexicano que está por dar su primer paso fuera del país
No tiene green card ni doble nacionalidad, y no las busca: quiere diversificar, proteger lo que construyó y hacerlo donde corresponde. Lo que casi nadie le explica antes de firmar es que la jurisdicción no es un detalle logístico sino la decisión que define el costo de todo lo demás: un mismo activo —una cuenta, un portafolio, un inmueble— cambia por completo de tratamiento según el país y el vehículo con que se adquiere, y en Estados Unidos, por ejemplo, un bien a nombre de una persona física mexicana queda sujeto al impuesto sucesorio federal a partir de sesenta mil dólares, sin tratado que lo atenúe, mientras que la misma inversión estructurada de otra forma no arrastra ese pasivo. Por eso no empezamos por el activo: empezamos por la estrategia —qué país, qué vehículo, a nombre de quién y con qué previsión sucesoria—, y solo después por la operación. Decidido antes, cuesta honorarios; decidido después, cuesta impuesto.
